
Cafetería italiana
Nuestra historia
Naturalmente Italian Coffee & Bakery nace de una historia de amor: la mía y la de mi marido,
Mattia.
Nos conocimos viajando, con una mochila al hombro y el corazón abierto al mundo. Entre paisajes nuevos y culturas distintas, descubrimos que compartíamos las mismas pasiones: cuidar de los animales, proteger el planeta y vivir de forma consciente.
Soy profesora de yoga y, a lo largo de mis años de estudio y enseñanza, he desarrollado una gran sensibilidad hacia la vida y el bienestar de los demás. Siempre llevé conmigo un amor profundo por la cocina: un lugar donde puedo transformar ingredientes simples en momentos especiales. Con el tiempo me he especializado en diferentes áreas, pero el desayuno —mi momento favorito del día— y la pastelería siempre han sido mi forma preferida de agasajar a mis seres queridos.

Mattia, viajero, introvertido, con una cabecita llena de buenas ideas, amante de los animales y la naturaleza, es detallista y vive con conciencia. Su espíritu aventurero nos lleva continuamente a lugares que jamás habíamos imaginado, inspirándome a descubrir nuevos sabores. Siempre está dispuesto a cambiar, a experimentar. No me ha hecho ninguna promesa, pero me las ha cumplido todas.
Cuando nos hicimos veganos, descubrimos que la mayor odisea a la hora de comer fuera era encontrar postres ricos y creativos. Siempre terminábamos con la típica macedonia en la mesa. Comprendimos que los postres son una parte esencial de nuestras culturas y que no podíamos renunciar a ellos.
Fue así que, queste due testoline —con dos euros y poca cosa en la valija— decidimos emprender un nuevo proyecto en España.
Hoy, la historia de nuestro amor sigue viva en nuestra cafetería: un rincón donde se mezclan nuestros viajes, nuestras culturas, nuestra filosofía de vida y, cómo no…
el Caffè.
Victoria Iglesias

